Un casi laudatio de Gonzalo Rojas

Autores/as

  • Fabienne Bradu

Resumen

Cuando en 1958 se le concedió a Karl Jaspers el Premio de la Paz del Gremio de Libreros Alemanes,  se le encargó a Hannah Arendt el discurso de circunstancia.  A raíz de la reciente publicación de la correspondencia entre Martín Heidegger y Hannah Arendt,  a nadie se le escapará la delicada solemnidad que semejante
ocasión habrá revestido para los tres filósofos y,  en particular,  para el go-between que durante años se empeñó en ser Hannah Arendt entre su
primer mentor enamorado y su guía espiritual,  más constante en la templanza y los afectos.

Publicado

2005-03-01